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Saturday, May 12, 2012

LA CLASE Y LA ORILLA

'aun en su mas terrible aberracion el hombre superior encuentra el camino correcto'.
federico (nietzsche)
el hombre superior -sea interpretado por nietzsche o no- enfrenta la vida con su propio argumento. el mediocre la condiciona al entorno. la persona de clase vive a pesar de cualquier fenomeno social. el ente sin clase ebulle gracias a los trastornos sociologicos. mientras un individuo singular se codea con la vulgaridad por circunstancia; la vulgaridad necesita de lo singular como medida aspiracional. un personaje que admiro es lord byron. su dualidad de poeta y pugilista lo llevaron a participar de los 2 mundos de su epoca: la alcurnia y la plebe. es bueno conocer -y pasearse- entre ambas vidas seculares. en el mundo exquisito el genio solia posar con elegancia, imitando pasos de minue, libro en mano recitando. y tanto damas como caballeros caian hechizados. luego en el bajo mundo se liaba a puñetazos con los orilleros por algunas monedas en los matches de apuestas de boxeo. en la ignominia, a golpes derribaba y a golpes era derribado pero los gladiadores con que se fajaba no entraban luego en el mundo de lord byron. con su rostro golpeado y sus nudillos ensangrentados volvia a versificar ante los pudientes que pagaban su mente. no era entonces un problema de dinero sino de clase. la clase se tiene, no se compra ni se estudia. por eso usted ve gente que por mucha fula que manosee queda como el mono vestido de la secrecion del gusano. y otros con titulos universitarios colgados se sientan a tu mesa a comer con las manos, hablar con la boca llena e interrumpirte la conversacion. pero la clase no se debe confundir con los modales ni la etiqueta porque puede ser llevada al lugar mas denigrante y la situacion mas terrible, que su presencia salta en el modo de abordar la situacion, soportarla o salirse de ella. sin suplir convencionalismos ni acatar leyes, es la aplicacion de un concepto universal genuino y natural. tal vez sea inteligencia extrema. o algo mas: aura, presencia. debido a la revolucion social que nos toco vivir se crean requisitos sociales indispensables tanto en cuba como en miami, movidos por la politica. pero si salvamos ese elemento vemos la mediocridad entronizada en ambos bandos. esta claro que del lado de aca se nota en el acto... pero en cuba es mas dificil detectarlo porque el medio homogeneiza. eso existia siempre pero yo no lo captaba cuando vivia en la isla; sin embargo lo pude experimentar cuando la visite tras una ausencia de 30 años. entre a hogares que a pesar de la austeridad descubri la clase. mientras en otros sitios la supuesta abundancia -o intento de proyectarla- frente al ambiente, ridiculizaba tanto la morada con sus moradores. recuerdo cuando fui invitado a almorzar a una casa de orilla que queria lucir de clase. no importa donde estuviese la casa, la orilla es un estado mental, no un punto geografico. ostentaban de todo lo que podian y hasta de lo innecesario, para impactar tanto a vecinos como a visitantes. incluso imitaban las picuencias del orillero miamense. ellos ponian la comida y se suponia que yo llevase la bebida. los llamo y les digo: 'llevo soda, cerveza y ron... quieren que lleve algun jugo, vodka? y me contestan: 'lo que quieras pero bastante curda, la que sea, que hay tremendo pernil'. entonces luego me invitan a almorzar en una casa de clase. era obvio que habian perdido mucho con la revolucion. los arcos coloniales estaban descascarados pero de alguna manera las viejas paredes mantenian su dignidad como los que vivian entre ellas. los sitios donde habia habido cuadros se veian descoloridos pero las plantas del atrio estaban cuidadas. los llame igual pero fui mas abierto: 'que llevo de beber?'. me contesta la anfitriona: 'mira, si puedes trae vino blanco porque voy a preparar filetes de pargo; y whiskey por favor para mi padre, que es diabetico'. eso es clase. y la gente superior es la que salva las naciones. cuba perdura gracias a esa ultima casa, no a la otra. ©varela